10 de enero de 2011

Cambios físicos y psicológicos en el primer trimestre de embarazo


CAMBIOS FÍSICOS

Durante el primer trimestre del embarazo es frecuente que la mujer experimente cambios bruscos de humor. Esto se debe a los cambios hormonales necesarios para que el cuerpo pueda mantener el embarazo.
Algunas mujeres experimentan un sentimiento contradictorio respecto a la maternidad, incluso cuando el embarazo ha sido planeado, y se plantean si están preparadas para ser madres. Los estados de inseguridad y ansiedad se alternan con estados de euforia.  Esto es debido al efecto de las hormonas, que hacen que veamos la situación de manera distinta en función de la secreción de hormonas.

Durante el primer trimestre, la mujer centra su atención sobre todo en los cambios físicos. A la ausencia de menstruación, se suelen añadir algunas molestias en la pelvis y un aumento de las secreciones vaginales.
La mujer se siente más cansada y tiene más sueño de lo normal, ya que su cuerpo está preparándose y trabajando arduamente para formar la placenta y para el desarrollo del embrión. Es muy posible durante este primer trimestre que también sufra los característicos vómitos y mareos al levantarse por las mañanas.
Esto es debido a los cambios metabólicos y hormonales que está experimentando, especialmente a la concentración de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG),  encargada de segregar estrógenos y progesterona al inicio del embarazo. Esta hormona es la que detectan los análisis de sangre y orina para saber si la mujer está o no embarazada. Un ejemplo es el clásico test de embarazo que se suele adquirir en las farmacias, y cuyos resultados están basados en la cantidad de hormona antes citada presente en la orina.

Aumenta notablemente el volumen de los pechos y están más sensibles debido a la acción de los estrógenos y de la progesterona. Estos cambios se producen como preparación a la lactancia.
La aréola, el área pigmentada que rodea al pezón, adquiere una coloración más oscura y por debajo de la piel aparece una red de líneas azuladas que suministra sangre a los pechos.
También es normal que la mujer embarazada sienta más ganas de orinar, debido a que el útero comienza a presionar sobre la vejiga.

Es también en este periodo cuando aumenta la producción de sangre de la madre (proceso comúnmente denominado hematopoyesis) que tiene como función principal favorecer el intercambio de nutrientes con el sistema sanguíneo del feto.

Esta mayor producción de sangre, en torno a un litro o litro y medio más de lo normal, da a la mujer ese aspecto saludable y resplandeciente que se dice que adquieren las embarazadas.

En este periodo se suelen aumentar entre 1 y 2 kilos de peso si no ha habido problemas con las náuseas. Este aumento de peso no corresponde en su totalidad al feto, sino también a la placenta, al líquido amniótico, al útero, a los pechos y al aumento del volumen de la sangre.


CAMBIOS PSICOLÓGICOS


El embarazo es un acontecimiento tan importante que provoca en la mujer sentimientos contradictorios, es un motivo de gran alegría; y  por otro lado, la causa de muchos temores. Los cambios emocionales se manifiestan ya durante el primer mes del trimestre.

Aunque no hay signos físicos que evidencien el embarazo,  posiblemente la mujer embarazada, al principio es normal que se encuentre muy cansada, con sueño y que deseas dormir mas de lo habitual (fenómeno comúnmente llamado hipersomnia), que no son suficientes las horas que antes destinabas a tal fin. Esto corresponde técnicamente a una regresión y es causada por los cambios hormonales y la sensación de incógnita, es decir, como tu inconsciente no puede definir la causa de estos cambios, la solución es el intento de apartar los estímulos por la vía de reposo.

También es normal que la mujer embarazada se encuentre mas susceptible lo que parece estar causado por la acción de las hormonas .

La mujer embarazada debe acostumbrarse poco a poco a una nueva responsabilidad. Es normal que en esta etapa experimente estrés e inseguridad emocional.En la primera ecografía y oír el corazón del feto y ver lo que está ocurriendo dentro de ella posiblemente le ayudará a aceptar con más alegría las pequeñas molestias que hayan aparecido.

También es muy común durante estos meses tener miedo al aborto, especialmente si ya has padecido alguno. Este sentimiento desaparece a medida que avanza el embarazo y observas que toda va bien. 
La apetencia sexual suele disminuir en esta etapa, debido al cansancio y molestias físicas, y también por el temor a dañar al feto.

Conviene que tu pareja conozca estos problemas transitorios para facilitar un clima de comprensión mutua.

El embarazo puede incluso alterar la propia autoestima de la mujer: si valora mucho su profesión y su independencia quizá sienta el embarazo es un impedimento para el desarrollo pleno de su actividad profesional ya que en cierto sentido, dejas de ser
Todos estos miedos desaparecen a medida que notes que puedes seguir llevando una vida “casi” normal. 
Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerizada por: Lasantha y Distribuida Por: Blogger Templates